lunes, 4 de mayo de 2009

Leccion de humanidad


Sobreviviente de avión de Los Andes enseña a llevar la crisis

Uno de los rugbistas uruguayos sobrevivientes del avión que cayó en Los Andes en 1972, quienes se alimentaron con la carne de sus compañeros muertos, recorre esta semana Centroamérica dictando charlas para enseñar a directivos de empresas a sobrellevar la crisis económica.

"Crisis de verdad es cuando está en juego la vida. Esto es (sólo) una crisis financiera", dijo Carlos Páez, quien tenía 18 años cuando el avión de la Fuerza Aérea Uruguaya cayó en las montañas nevadas de la cordillera andina, el 12 de octubre de 1972, durante un vuelo a Santiago de Chile para jugar un partido de rugby.

Páez es uno de los 16 sobrevivientes de la tragedia en la que perecieron 29 ocupantes del avión Fairchild Fokker. Las víctimas vivieron en los restos de la nave durante 70 días y se alimentaron de carne humana.

El ex deportista convertido en "motivador" visita esta semana Costa Rica, Honduras y Guatemala, para enseñar a directivos y empleados de empresas a encarar la peor crisis económica en 80 años, relatándoles su experiencia en la montaña.

"Para mí Los Andes fue un «cachetazo» (bofetada) que me hizo darme cuenta por dónde iba mi vida", indicó Páez, cuyo padre nunca dejó de buscar el avión, cuando otras familias y las autoridades habían perdido la esperanza.

En Los Andes, "a 4.200 metros de altura y con 29 muertos alrededor, me di cuenta de que podía ser un tipo útil: yo tenía un gran sentido del humor", relató Páez a Canal 7 de Costa Rica.

Afirmó que la verdadera prueba para los deportistas uruguayos comenzó 10 días después del accidente, cuando en la radio escucharon que había sido suspendida la búsqueda.

"Ahora dependemos de nosotros y no de los de afuera", dijo Páez, quien contó que lograron salvarse gracias al "liderazgo, trabajo en equipo y la lucha contra lo imprevisto".

"Dejamos de sobrevivir y empezamos a vivir, pasamos a ser timoneles de nuestro propio destino", dijo el uruguayo, lamentando el pesimismo en que muchos han caído por la crisis, diciendo que ésta sirve para todo tipo de pretextos.

La gente tiene que "dejar de sobrevivir, (debe) tomar el toro por las astas y empezar a vivir".

Dos rugbistas, Fernando Parrado y Roberto Canessa, caminaron durante 12 días hasta que fueron encontrados por el arriero chileno Sergio Catalán, quien alertó a la policía, lo que permitió que los demás sobrevivientes fueran rescatados por helicópteros.

2 comentarios:

Cati dijo...

Esta frase me ha encantado: "la gente tiene que dejar de sobrevivir, (debe) tomar el toro por las astas y empezar a vivir", pero me temo que nos da demasiado miedo y sólo reaccionamos ante situaciones límite. Besos.

Alba dijo...

He leído el libro un par de veces y también vi la película. Sobrecogedor. Quizá solo una persona que ha pasado por una experiencia como él, puede comprender el valor de la vida.

Un saludo.